Este domingo se celebraron en Chile unas elecciones municipales que, pese al poco relieve internacional que se les ha dado, arrojan algunos datos interesantes. Para empezar, la Alianza -coalición de partidos de derecha- obtuvo más alcaldías que la Concertación -coalición oficialista de centro-izquierda-. La derecha se hizo con alcaldías representativas, como la de Santiago, y le arrebató a la Concertación feudos tradicionalmente oficialistas como Valparaíso o Temuco.
Sin embargo, la Concertación sacó más concejales que la Alianza, a la que aventajó en casi nueve puntos, dato que le sirve para mantener una calma relativa ya que los analistas políticos consideran que es un indicador más representativo del peso político.
Como en todos comicios que se precien, tras la publicación de los resultados todos escenificaron su alegría y euforia, aunque hay algunas cosas que, en mi modesta opinión, deben quedar claras teniendo en cuenta que el año que viene se celebran las elecciones presidenciales.
Crece la derecha. La Alianza consiguió superar por primera vez al oficialismo en número de alcaldes. Renovación Nacional (RN) y la Unión Demócrata Independiente (UDI) están aprovechando la mar de bien los errores del Gobierno, que se traducen en turbios asuntos en campos tan delicados como el transporte público, la salud o las finanzas. Si hoy mismo se celebraran los comicios presidenciales, el empresario Sebastián Piñera (RN) sería el nuevo presidente de Chile y, ciertamente, no creo que sea lo que este país merece.
La Concertación, pese a mantener un bloque sólido y un apoyo mayoritario, debe tomar nota de estos resultados y empezar a pensar en el año que viene. Creo que está acusando los pequeños vicios que aparecen en una coalición política que lleva muchos años en el poder -18 para ser más exactos, desde la caída de Pinochet-, y sería conveniente recuperar la confianza de la gente.
En foros periodísticos chilenos se comenta que los resultados de las municipales no tienen nada que ver con lo que puede suceder el año que viene, ya que la gente ahora no se fija tanto en si vota a la derecha o la izquierda, sino en el alcalde que prefiere para tratar de solucionar sus problemas cotidianos. Quizás tengan razón. Pero yo creo que son un toque de aviso, y espero que la Concertación le haya visto las orejas al lobo. Se viene una apasionante campaña electoral y una incierta elección presidencial. Veremos lo que pasa.
Noticia de las elecciones.
La foto es de EFE.


Lo peor de que vuelva la derecha es que ya ni siquiera da miedo, porque en realidad, son todos lo mismo. al final se trata de al menos no votar a un psicópata, como en las elecciones de hoy de EEUU (psicópata->palin y su moño)
Sigo pasándome por aquí a ver cómo lleváis la recta final, espero que lo estéis aprovechando al máximo...Yo sobre todo me acuerdo de que allí ya llegó la primavera! Un beso para los efebecarios mixtos del cono sur!