Dicen que ser periodista de agencia da prestigio profesional pero escaso reconocimiento público. Es cierto. La crónica que escríbí sobre el portaaviones yankie ha salido publicada en varias ediciones digitales de medios y, pese a ir con firma -algo poco habitual en Efe-, sólo uno de los portales web incluye mi nombre al lado del distintivo "EFE". No me importa, no estoy en eso para hacerme famosillo. Si buscara la fama sería reportero del tomate. Aún así, a todo el mundo le gusta de vez en cuando que aparezca su nombre y apellido junto a una buena pieza que le ha tomado su tiempo.

En fin, me dejo de divagaciones y voy al propósito inicial del post: hacerme publicidad y mostrar mi trabajo.

Esta es la crónica de mi visita al portaaviones George Washington. Y en este enlace está el vídeo que hice con mi más fiel amiga y compañera, la camarita de porno casero que me acompaña allá donde voy.