Maestro Villoro
He tenido que recorrer miles de kilómetros e irme a Latinoamérica para empezar a leer libros de autores de estos parajes. Obviamente en las librerías de Barcelona pueden encontrarse obras maestras de literatos iberoamericanos, pero, en mi caso, hasta mi llegada a Chile era una literatura inexplorada. Y "mi primera vez" ha sido gratificante.
Me estrené con una obra del gran Roberto Bolaño, "Los detectives salvajes". Escogí esa novela en particular por recomendación de un compañero periodista, y me llamó la atención porque Bolaño es un chileno que huyó durante el exilio y terminó sus días en Barcelona. Percibí la conexión Santiago- Barcelona y no pude reprimirme. Se trata de un gran relato, muy borgiano, que no explicaré porque es una lectura que recomiendo a todos y cada uno de los que lleguen a leer este post.
Finalizada mi primera incursión en el mundo de Bolaño, me apetecía algo de fútbol. Me decidí por un libro que un día que no recuerdo en una emisora cuya frecuencia tampoco me viene a la cabeza situaron en un ránking entre los cinco mejores libros sobre fútbol. Evidentemente, se trataba de literatura futbolística, nada que ver con los libros que puedan escribir los fanáticos que diariamente contaminan el personal desde panfletos deportivos españoles. El libro en cuestión se titula "Dios es redondo", del mexicano Juan Villoro, escritor ampliamente reputado, columnista puntual en El País, entre otros medios.
El libro es una maravilla. Alta literatura para hablar de algo que despierta los instintos más primarios, como es el fútbol. Villoro trata de explicar -si es que se puede- los estados de ánimo que origina el más popular de los deportes, las supersticiones y ritos capaces de hacer perder la cordura al seguidor más compuesto. Villoro convierte en cuento y novela los detalles más minuciosos del deporte rey. En sus páginas acechan una particular mirada a la vida, obra y milagros de Diego Armando Maradona, a la Liga de las Estrellas y una deliciosa conversación con el 'filósofo' Jorge Valdano. Es una libro apto para los enfermos del balón, pero también para los que nunca han pisado una cancha y creen que el fenómeno del fútbol está sobredimensionado.
Tras el maestro Villoro, he comenzado a leer una biografía del Che Guevara de más de 800 páginas del también mexicano Paco Ignacio Taibo II, Que siga la racha.
Para terminar, un fragmento de "Dios es redondo" que todos los culés comprenderán.
"Es posible que el fútbol represente la última frontera legítima de la intransigencia emocional; rebasarla significa traicionar la infancia, negar al niño que entendió que los héroes se visten de blanco o de azulgrana"



Nuria Segura dijo
Hola! La verdad es que no sabes quien soy. Pero he visto este post y tenia que hablar. Bueno, primero una breve introducción sobre mi. Soy una de las afortunadas que este año ha empezado la beca en la Fundación EFE en Barcelona y como el año que viene quiero ir a Chile, Pau me ha dado la dirección de tu blog.
Antes de estudiar periodismo, estudié Humanidades y fui muy, muy, muy afortunada porque el Maestro y Grande Juan Villoro fue mi profesor de Literatura Hispanoamericana. Así que por eso te escribo, para decirte que comparto totalmente tu opinión!
Bueno, suerte por Chile!
Núria Segura Insa
24 Abril 2008 | 12:26 AM